Los concejales Margarita Viguria y Javier Senosiáin inauguran las fiestas de Mañeru

Con cierto retraso respeto a la hora establecida, dos miembros del Ayuntamiento de Mañeru, la edil de Deportes, Margarita Viguria Losa, y el responsable del área de Cultura, Javier Senosiáin Jimeno, protagonizaron el inicio de las fiestas de Mañeru al compartir el honor de lanzar un cohete un tanto especial, denominado el exploto. Y es que, el nombre conmemora a que, hace 15 años, el comienzo de las fiestas de la localidad se trasladó del sábado por la mañana al viernes a las seis de la tarde debido a que los espectáculos y actos que tenían lugar los viernes como aperitivo al inicio de las fiestas patronales, organizados por la juventud, se suspendieron en 1995. Por lo tanto, el Ayuntamiento decidió que, desde entonces, el mismo viernes se lanzaría el cohete y quitar así el día de prefiestas.

Ambos concejales, para los dos su primera legislatura en el Ayuntamiento de Mañeru, se repartieron los vivas y goras que dedicaron a los vecinos que se agolpaban en los bajos de la casa consistorial, en la plaza de la localidad, y, además, Javier Senosiáin se atrevió a cumplir la promesa que tenía con varios de sus compañeros de corporación. Como más tarde contó, “yo no me manejo mucho con el euskera y como me ha tocado gritar esa parte me han dicho haber si me atrevía a sacarme una chuleta para no equivocarme y así lo he hecho. He cogido papel y boli después de comer y lo he subido al balcón, con todo lo que tenía que decir bien anotado. Es una broma que teníamos“, relató Senosiáin.

Por su parte, Margarita Viguria se mostró muy emocionada tras prender la mecha del exploto ya que como relató “es muy especial tirar el cohete de tu pueblo”. Sin embargo, a pesar de llevar viviendo tan sólo ocho años en Mañeru, Javier Senosián estaba “igual de ilusionado o incluso más porque es una experiencia para recordar siempre, un orgullo porque mi familia es de aquí y yo también me siento de Mañeru”.

En cuanto a cómo fueron elegidos, los concejales desvelaron que fue puro azar. “Cada año lo tiran dos concejales del Ayuntamiento para que todos pasemos por ello y a nosotros nos ha tocado juntos”, dijo la responsable de Deportes.

Más presupuesto

A diferencia que en muchas localidades de Tierra Estella y coincidiendo en estos tiempos de crisis, el Consistorio de Mañeru cuenta con un presupuesto de 33.000 euros, “mayor que el del año pasado”, según aclaró el concejal de Festejos, Julio Iriarte. Además, para los gastos cuentan con la ayuda extra del dinero que el año pasado sacaron en la barraca que ponen en la plaza. “El Ayuntamiento paga las vacas, las orquestas y los actos más institucionales mientras que el resto se contrata con lo que sacamos de la barraca”, dijo Iriarte.

En palabras del edil de Festejos, las fiestas de la localidad son muy participativas. Por ejemplo, ayer los padres se encargaron de sacar a los gigantes por las calles de la localidad al son de la charanga Malakate goria y las cuadrillas son las que, por turnos, trabajan en la barraca.

Entre los actos más destacados, señaló el concurso de disfraces del día 31 de agosto y el día del ajoarriero, que se celebra el último día. “Disfrazarse es toda una tradición aquí. Este año es la 28ª edición del concurso y no hay nadie que se quede sin disfrazarse porque tenemos categoría infantil y de adultos y, al final, se premia al mejor traje“, explica Iriarte.

Ante un deseo para estas fiestas, desde el Ayuntamiento coincidieron en desear “unas felices fiestas a todos los mañerucos y mañerucas“.

Noticia cortesía de Noticias de Navarra

Historia de la radio en Navarra

Ya mencioné hace unos dias a dos locutores que me encantaban en Pamplona hace más de 30 años, William, Enrique de Cía y Rafael Escalada (desde los 18 años me trasladé a Madrid y fuí apreciando a otros, como Rafa Arboleda, o Joaquín Guzmán aunque recuperé a Rafael Escalada en programas como “Conservas Escalada” que me imagino que era un juego de palabras para conservar la audiencia de “Bienvenido a la Jungla”).

Supongo que hay más nostálgicos de mi edad y de mis orígenes, y por eso recojo en este post un par de artículos interesantes de Diario de Navarra, que todavía están disponibles, pero que quizá más adelante, no.

COMUNICACION

75 años de historia a cuatro voces

- La radio en Navarra ha cumplido 75 años. Teodoro González, Serafín Ramírez, Carlos Pérez Conde y William, cuatro locutores imprescindibles de ayer y de hoy, se encuentran para compartir recuerdos e impresiones.

- William: “La radio que hay ahora me aburre soberanamente, porque todo el mundo hace lo mismo a la misma hora”

AINHOA PIUDO . PAMPLONA Sábado, 7 de junio de 2008 – 04:00 h.

Locutores navarros

FOTO: A la izquierda y al frente, Teodoro González (con gafas) y Serafín Ramírez . A la derecha y al frente, Carlos Pérez Conde (el único que sigue en activo) y Enrique de Cía William. Los cuatro se reunieron en un estudio de radio en Pamplona. Autor de la Foto: J.A. GOÑI

UN estudio de radio pamplonés es el punto de reunión entre los locutores Teodoro González, Serafín Ramírez, Carlos Pérez Conde y Enrique de Cía, mucho más conocido como William. Pero sólo físicamente. En realidad, el sitio de encuentro, el lugar común de todos ellos, es el amor por la radio, un medio que ha cumplido tres cuartos de siglo en Navarra. Hace 75 años que nacía Radio Navarra EAJ-6 en la calle Mayor de Pamplona, la que luego sería Radio Requeté y después Radio Pamplona.

Cuando estos cuatro locutores echan la vista atrás, se van entrelazando recuerdos y nombres relacionados con este medio, al que todos llegaron “por pura vocación”: el primer día que se enfrentaron a un micrófono; el trabajo “de artesanos” de los técnicos o controlistas; la obligatoriedad hasta el año 77 de conectar con el parte informativo de Radio Nacional; el día del año 75 en que la policía acudió al Festival de Villancicos Nuevos (de Radio Popular) para detener a Víctor Manuel en el Anaitasuna. Espacios y voces que marcaron una época y abrieron el camino de otros, como Micrófono infantil, Iruñerías, Discofilia, El tío Ramón, Don Goyo o el dominico José Luis Gago. Falta de medios y de libertad paliada con grandes dosis de ilusión y creatividad.

Una radio pirata en casa

El aterrizaje de algunos fue un tanto fortuito. Así lo recuerda, por ejemplo, Serafín Ramírez, muchos años director de Radio Nacional de España y Delegado del RTVE en Navarra, hoy ya prejubilado. “Era el año 58-59. Yo era técnico en Radio Tudela. Un día no había nadie, y me dijeron que entrara a hablar. Pensaron que tenía cualidades, y ahí empezó una carrera de casi medio siglo”, recuerda. Sin embargo, “el gusanillo estaba de antes”, reconoce, aunque nunca se había planteado convertirlo en un medio de vida. “Con 12 ó 13 años, yo ya tenía una pequeña emisora en casa con la que emitía en Onda Media”, apostilla. “Es decir, que tuviste la primera emisora pirata de aquí”, apunta William. “Seguramente”, sonríe el tudelano.

Carlos Pérez Conde también entró en el aire de sopetón. “Solía ir por Radio Popular, entonces en la plaza del Mercado, a alguna retransmisión de Osasuna. Un día, en un descanso, el locutor de turno me invitó a decir algo. Estaba muy nervioso, fue toda una sorpresa”, recuerda. Sin embargo, también tenía una experiencia previa haciendo una clase de programa en el frontón Labrit los viernes por la noche, con las distintas secciones del Oberena.

Teodoro González empezó en Tarazona, su ciudad de origen, en 1960. Allí, con motivos de unas misiones, se fundó una radio para facilitar el servicio religioso, una emisora que meses más tarde se convertiría en la COPE. “Fue muy fácil”, recuerda, “porque todos teníamos mucha afición. No pasé ningún nervio”, asegura. William no recuerda exactamente el día. “Empecé a colaborar en el programa que hacía Don Goyo en Radio Requeté, en Discofilia hacia el 66. Yo, que tuve un primer contrato como técnico de sonido, llegué a este medio por una doble afición: la radio y la música”, apunta. “Lo que sí recuerdo mejor es el primer programa que tuve como propio, un espacio de 3 ó 5 minutos que se llamaba La música del momento. Creo que corría el final del 68″, calcula. “No, tenía que ser ya el 69, porque el primer disco que presenté fue el Honky tonk woman, de los Rolling”, matiza. “Era un tema que no se había editado en España todavía, y nosotros pirateábamos a las emisoras piratas inglesas”, recuerda con una sonrisa. “Todavía estaba Joaquín Luqui”, apostilla.

Los cuatro coinciden en señalar que, por diversas circunstancias, aquella época fue un tiempo glorioso para la radio. Los logros individuales de cada uno, como haber ascendido desde un puesto raso hasta la dirección, les parecen pequeños cuando los comparan con la sensación de haber formado parte de un algo más grande, casi irrepetible. “Lo que más me ha llenado de satisfacción ha sido el equipo que hemos conformado desde los 70 en Radio Pamplona. En estos años han nacido programas estupendos y haber participado, por ejemplo, en los dispositivos para radiar los encierros y los Sanfermines en Ya falta menos o Fiesta en la calle es mi orgullo”, apunta González. “Para mí, lo mejor es haber estado un buen número de años trabajando en radio y disfrutando de ella, porque me gustaba lo que se hacía. Y también haberme convertido en una persona familiar para la audiencia”, apostilla William.

Una de las notas que ha teñido sus trayectorias es “el polifacetismo”, como apunta Pérez Conde. “Hemos hecho de todo, desde discos dedicados, lectura de necrológicas o las pérdidas y los hallazgos. Cuando la radio privada accedió a la información, a partir del 77, ya empezó a haber más concreción de tareas”, dice.

El parte, todo un símbolo

El final del Franquismo marcó un antes y un después para la programación en las ondas. Para empezar, la radio privada no podía hacer información. Y la obligatoriedad de conectar con el parte o diario hablado de RNE que tenían todas las emisoras ha quedado para la historia como todo un símbolo de esa falta de libertad.

Eso terminó en 1977. “Ése fue el primer cambio radical. El otro, fue el tecnológico. En pocos años, hubo una transformación espectacular”, asegura Pérez Conde, “que nos permitió hacer cosas mucho más atrevidas e imaginativas”. La desaparición de la censura fue clave. “¿Os acordáis cuando teníamos que llevar a sellar de víspera los guiones a la delegación del ministerio de Información y Turismo, en Carlos III?”, rememora Teodoro González. “¡Fíjate qué absurdo!”, comenta. Aunque la permisividad en los últimos años hizo más llevadero el trabajo. “Aquello era imposible de sostener pero, de esta manera, ellos se cubrían las espaldas si había algún problema”, cree William. “Sí, era una forma de curarse en salud por si alguien protestaba”, ratifica Pérez Conde.

Hoy, mimetismo total

“La radio musical ya no existe, es un hilo musical. Cuanta menos palabra haya, parece que se vende más. La radio que hay ahora en España me aburre soberanamente, porque todo el mundo hace lo mismo a la misma hora. Se ha perdido absolutamente la personalidad. No existen programas de autor, sólo hay política, y todo es opinión. La única que se salva es la pública, que mantiene Radio Clásica y Radio 3″. Así de crítico se muestra William con el panorama radiofónico actual. Y los demás asienten. “Está claro que todas las cadenas están estructuradas igual: en magazines y tertulias. Y eso da un poco de rabia. También es cierto que el conductor y el equipo le dan un toque distinto, y por eso no es lo mismo la Cope que la Ser”, matiza González. En lo que no se muestran tan de acuerdo es en la vigencia de esta fórmula. “Pienso que se está agotando, porque faltan ideas”, opina Ramírez. “Ya, pero hasta que no deje de ser rentable, la mantendrán”, contrapone González.

Una radio de Navarra

Pérez Conde echa especialmente de menos más programación local. Es más, va un poco más allá. y cree que es necesaria “una radio de Navarra”, sugerencia a la que se adhieren todos. “El Gobierno de Navarra se empecinó en hacer una televisión, pero nunca se preocupó en hacer una radio pública de la comunidad”, lamenta Pérez Conde. “Una radio de Navarra sólo lo puede hacer la cadena pública”, asegura Ramírez. “Es evidente que no será rentable, pero es que ése no es el objetivo de lo público”, argumenta. A lo que William añade: “La segunda parte de esta historia es que la audiencia no respalda a la radio local”, reflexiona, “pero pienso que este medio debe mantenerse al margen de las guerras de share que hay en la televisión”, dice.

El futuro, incierto

“Nadie sabemos exactamente hacia dónde camina el medio. La radio digital está paralizada: se emite, pero apenas hay receptores, y son carísimos”, cree Ramírez. “El futuro es Internet y las descargas individualizadas”, arguye Pérez Conde. “Mi hijo, a través de internet, hace radio, y me habla de miles de descargas de un programa de jazz que no se emite en ningún sitio”, señala el locutor de Radio Pamplona, que también pone de manifiesto “el anacronismo legal” que supone que todavía las licencias de radio sean concesiones administrativas a plazo determinado. González, en cambio, no ve tan claro que el futuro sea la radio a la carta. “Sí, será muy avanzado, pero es complicado. Así desaparece uno de los valores añadidos: el de la compatibilidad. Hay, por ejemplo, muchas amas de casa que siguen escuchando la radio mientras hacen otra cosa, y eso se pierde”, incide.

Y es que compatibilidad, la inmediatez y el vínculo emocional que se establece en las ondas siguen siendo los punto fuertes del medio. “Yo siempre he hablado pensando en un oyente. Y como oyente, siempre he creído que me hablaban a mí”, concluye William.

Fechas clave

[1933] Nace Radio Navarra.

[1936] El general Mola pronuncia desde Radio Navarra el discurso que marcó el comienzo de la Guerra Civil.

[1937] Los carlistas se apropian de la emisora, que pasa a llamarse Radio Requeté. El nombre se mantendrá hasta 1984.

[1940] Ramón Urrizalqui, El tío Ramón, se convierte en propietario de Radio Requeté. Célebre es su expresión “Y un beso muy fuerte para el tío Ramón”.

[1952] Nace la segunda emisora en Navarra: Radio Tudela.

[1957] Comienza a funcionar en Pamplona, en periodo de pruebas, una nueva emisora vinculada a la Red de Emisoras del Movimiento: La voz de Navarra.

[1958] Radio Requeté y Cadena Ser se asocian. Voces que se hicieron célebres en esta cadena fueron las de Don Goyo y Teodoro González con espacios como “Micrófono Infantil” o “Iruñerías”. También puede destacarse a Valen Esparza, Pilar Martínez, Javier Pagola o Javier Martínez de Zúñiga.

[1959] Se inaugura Radio Popular de Pamplona. Pepe Trujillo, María Jesús Artaiz, Carlos Pérez Conde y Rafael Escalada

[1963] Nace la FM en Radio Requeté. La FM permitió hacer una programación musical independiente, limitada a unas horas al principio, que luego iría desembocando en Los 40 Principales.

[1981] La Voz de Navarra se convierte en Radio Cadena Española. En 1989, Radio Cadena sería absorbida por RNE.

[1983] Boom de la FM en Navarra. Nace Radio Navarra, propiedad de la empresa editora de Diario de Navarra, que un año más tarde se asocia a Antena 3. Hoy las emisoras del grupo La Información emiten la programación de Onda Cero.

[1984] Radio Requeté se convierte en Radio Pamplona.

[1991] Se instaló en Pamplona Onda Cero. Más tarde lo haría Top 40, propiedad de Cadena Ibérica, luego Radio España, hoy ya desaparecida.

Apuntes de historia de la radio en Pamplona

La radio en la comunidad foral nació el 27 de mayo de 1933 gracias al fotógrafo zaragozano Ismael Voluguer. Radio Navarra EAJ-6 se asentó en el número 43 de la calle Mayor de Pamplona.

Una Estación Microfónica

En 1932, escuchar la radio era algo muy minoritario. En Pamplona había algo menos de 700 aparatos para unos 44.000 habitantes. Un receptor costaba entre 500 y 1.000 pesetas, una cifra que suponía muchísimo dinero en aquella época. En 1933, con la expectación que generó la llegada del medio a Navarra, se creó una Estación Microfónica en la Plaza del Castillo, que emitía música y noticias durante una hora diaria.

35 son las emisoras autorizadas que existen a día de hoy en Navarra. 22 son comerciales, y 13 públicas municipales. A estas hay que añadir las 52 por las que emite sus cuatro canales (Radio 1, Radio Clásica, Radio 3 y Radio 5) RNE. El Plan Técnico aprobado en 2006 prevé 42 frecuencias más para emisoras comerciales en la comunidad foral.

William y Escalada

Trasteando con Spotify he intentado escuchar una canción que recordaba haber escuchado por la radio, allá por 1978 o 1979 en Pamplona, pero no recordaba al autor. Al final me he acordado de una frase “del Uruguay For Export” y buscando “lyrics” en Google he dado con el autor Alfredo Zitarrosa y la canción “Guitarra negra”. También he recordado a José Larralde, que escuchaba por aquella época, junto con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Y otros muchos.

Entre recuerdos y nostalgia, me he acordado de Radio Requeté EAJ6 y Radio Popular, mis favoritas aquellos años, en las que seguramente escuché estas canciones. Y de allí a recordar dos de mis locutores favoritos William (Enrique de Cía) y Rafael Escalada. ¿Qué estarán haciendo por estas fechas?

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