El problema de las marcas blancas

De vez en cuando, las grandes superficies incorporan a sus catálogos productos “marca banca” (marca propia de las cadenas comerciales) de propiedades notables (por sabor, efectos saludables, proporciones de componentes, o lo que sea).

El mérito del producto, claro, no es suyo. Es del productor que lo ha desarrollado.  Como mucho les cabe el acierto de seleccionarlo.

Sin embargo, nos encontramos con que, de vez en cuando, el producto que comprábamos con la cobertura de la marca blanca, cambia. Pueden ser muchas las razones por las que una entidad decida cambiar de proveedor, pero podemos imaginar que la principal es de rentabilidad.

Esto me ha pasado en el pasado con flanes de Carrefour, que empeoraron repentinamente y más recientemente con una bebida refrescante con aroma de té y de melocotón “Iced Tea” Ya he manifestado mi inclinación favorable por la fabricada por RGSEAA 29.00835/NA y recientemente he comprobado que ha cambiado el sabor. Ahora la fabrica RGSEAA 29.01574/V.

No está mal, pero prefiero el anterior. Imagino que tendré que ir probando el Té aromatizado con melocotón de todas las cadenas hasta volver a dar con el, confiando en que encaje en la marca blanca de alguna de las marcas de distribución.

Si hicieran producto con su propia marca, al menos sabría qué buscar.

 

¿Qué es la Fiscalía o Ministerio Fiscal?

El Ministerio Fiscal es un órgano de relevancia constitucional y con personalidad jurídica propia integrado con autonomía funcional en el Poder Judicial, al que el artículo 124 de la Constitución Española, se refiere en los siguientes términos:

El Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las funciones encomendadas a otros órganos, tiene por misión promover la acción de la Justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante ellos la satisfacción del interés social.
El Ministerio Fiscal ejerce sus funciones por medio de órganos propios conforme a los principios de unidad de actuación y dependencia jerárquica y con sujeción, en todo caso,  a los de legalidad e imparcialidad.

La norma básica que regula el Ministerio Fiscal español es el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, aprobado por Ley 50/81 de 30 de diciembre y  modificado por la Ley  24/2007, de 9 de octubre, que refuerza su autonomía y moderniza su organización territorial.

En el Estatuto Orgánico se contiene la regulación básica de las funciones, la organización, estructura y principios, normas de actuación, formas de acceso y pérdida de la condición de Fiscal, los derechos y deberes de los Fiscales y el régimen disciplinario.

Los principios de legalidad e imparcialidad son los que rigen en todo caso la actuación del Ministerio Fiscal. Por el principio de legalidad el Ministerio Fiscal actúa con sujeción a la Constitución, a las leyes y demás normas que integran el ordenamiento jurídico. Por el principio de imparcialidad el Ministerio Fiscal actúa con plena objetividad e independencia en defensa de los intereses que le están encomendados.

El Ministerio Fiscal es un órgano  único para todo el Estado y sus miembros son autoridad a todos los efectos, actuando siempre en representación de toda la Institución.