Open banking

La apertura de las APIs de los bancos a terceros, a través de plataformas abiertas (open platform) es lo que se denomina  open banking.

Las entidades financieras que ofrecen estas APIs se convierten en plataformas de crecimiento viral  ya que en ellas se apoyan otras entidades entre las que puede estar la próxima oferta disruptiva que revolucione un determinado modo de hacer las cosas.

Al abrir los datos de los bancos a desarrolladores, startups y otros partners del mundo Fintech, no solo se potencia la entidad sino también se empodera a sus clientes.

Además, en breve plazo, la Segunda Directiva de Pagos PSD2 hará obligatoria para las entidades financieras la disponibilidad de este tipo de interfaces para ponerlos a disposición de agregadores de información  e iniciadores de pagos.

El aspecto clave de estos futuros servicios de Open banking es la gestión de identidad, por lo que, claramente, las Fintech del futuro, en buena medida, serán Prestadores de Servicios de Confianza Digital y deberán someterse a lo previsto pr el Reglamento UE 910/2014 (#eIdAS)

 

#eIdAS y los certificados electrónicos de personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica

El próximo 1 de julio de 2016 será aplicable en su práctica totalidad el Reglamento (UE) 910/2014 del Parlamento europeo y del Consejo, de 23 de julio de 2014, relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza en las transacciones electrónicas en el mercado interior y por el que se deroga la Directiva 1999/93/CE.

Este Reglamento no prevé la emisión de certificados de firma electrónica a favor de personas jurídicas o entidades sin personalidad jurídica. A las personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica reserva únicamente los sellos electrónicos, que permiten acreditar la autenticidad del origen y la integridad del documento sellado.

Al ser directamente aplicable, sin necesidad de transposición interna, el Reglamento comunitario desplazará desde el 1 de julio, los preceptos de la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, que se opongan a su contenido, entre ellos, los relativos a los certificados electrónicos de personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica.

Por ello, deberán dejar de emitirse certificados de firma electrónica de personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica antes del 1 de julio de 2016.

En su lugar, pueden expedirse certificados de sello electrónico o certificados de firma de persona física representante de persona jurídica o entidad sin personalidad jurídica.

Los certificados de persona jurídica y de entidad sin personalidad jurídica emitidos antes del 1 de julio de 2016 podrán seguir utilizándose hasta su caducidad o revocación, pero no podrán renovarse después de esa fecha.

Los certificados emitidos como reconocidos se relacionarán en la base de datos nacional y en la lista de confianza de prestadores de servicios de certificación como certificados no reconocidos, en la forma prevista por la Decisión de ejecución (UE) 2015/1505 de la Comisión, de 8 de septiembre de 2015, por la que se establecen las especificaciones técnicas y los formatos relacionados con las listas de confianza de conformidad con el artículo 22, apartado 5, del Reglamento (UE) no 910/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior.