Receta de empanadico de Huesca

Receta de empanadico de Huesca

Esta receta, elaborada año tras año por la abuela Fina Laviña ha surtido de postres las cenas y comidas navideñas festivas y no festivas de la familia, desde Huesca a Pamplona y Madrid. Aunque muchos preferimos la calabaza en la receta, también queda bien con manzana, y esta variante tiene sus partidarios.

Ahora que la abuela Fina ya no está con nosotros, es preciso preservar su receta para futuras generaciones.

Ingredientes:

Con estas cantidades salen 7-8 empanadicos de tamaño aproximado al de un folio A4

Para el cocimiento y la masa:

  • 3 vasos de agua.
  • Medio vaso de azúcar y una pizca de sal.
  • 1 vaso y cuarto de aceite de oliva.
  • 1 puñadico pequeño de anis en grano.
  • 1 cáscara de naranja.
  • 1 sobre y medio de levadura Royal.
  • 1 palo de canela en rama
  • 1 kg. y cuarto de harina “fuerza”.

Para el relleno:

  • Una calabaza de tipo “cacahuete” cortada en rodajas finas para el relleno. Si el empanadico es de manzana, cambiar las rodajas de calabaza por las de manzana (1 kilo de manzanas, o un poco más)
  • Medio vaso de azúcar mezclado con canela.
  • Un chorro fino de aceite.
  • 1 puñadico de piñones.
  • 1 puñadico de pasas.

Elaboración:

Mezclar la harina con la levadura y dejar algo más de la mitad de la mezcla en una perola.

Poner a hervir el agua, el azúcar, el aceite, el anís en grano, la canela en rama y la cáscara de naranja. Tras 10 minutos de cocción se cuela, añadiendo el líquido (cocimiento) a la perola con la harina.

Se va añadiendo mezcla de harina y se va revolviendo con una cuchara de madera para que la masa tome consistencia y quede fina y elástica, en un momento dado puede ser necesario amasar con la mano.  La masa tendrá la consistencia adecuada cuando esté bastante densa y no se pegue a las manos o al rodillo de amasar. Dejar reposar la masa 15-30 minutos.

Sobre una hoja de papel de horno del doble del tamaño de la bandeja de horno se dispone una cierta cantidad de masa, según el tamaño esperado del empanadico. Se extiende la masa sobre el papel de horno, con ayuda de un rodillo, de forma que quede una capa fina, teniendo en cuenta que luego se doblará por la mitad. La forma rectangular suele ser la preferida ya que aprovecha mejor el horno, pero también puede ser ligeramente redondeada.

Sobre la mitad de masa que quedará por debajo, se reparte uniformemente una cierta cantidad de azúcar con canela, y se disponen las rodajas de calabaza, cubriendo uniformemente. Sobre la capa de calabaza se distribuyen uniformemente los piñones y las pasas, y se echa un chorrico de aceite bien repartido y se espolvorea el azúcar mezclado con canela.

Todas las indicaciones relativas a la calabaza se traducen a manzana, según el ingrediente elegido para el relleno.

En la zona de Barbastro prescinden de las pasas y de los piñones, y al resultado lo llaman pastillo, en vez de empanadico.

Con cuidado, doblar la masa del empanadico cubriendo el relleno como si fuera una empanadilla gigante.

Doblar los bordes para que la parte de abajo se pliegue sobre la de arriba y quede el empanadico cerrado. Si se da con un pincel untado en agua, en los bordes, estos quedan pegados, pero es mayoritaria la preferencia del plegado para cerrar el empanadico y que no se salga el relleno. También puede recortarse el borde con un útil derepostería

Estos rebordes de masa más gruesos no dejan indiferentes. Tras el horneado y el reposo, quedan más duros y la concurrencia se divide entre los que prefieren los trozos del borde, y los que prefieren trozos sin borde.

Espolvorear con azúcar (y, opcionalmente, canela) y añadir aceite con un spray o pincel, o simplemente repartiendo un chorrito por la superficie de arriba del empanadico.

Con un poco de masa que haya quedado se hace un cordel y con él se pone una marca en los empanadicos para distinguir los que están hechos de calabaza respecto a los de manzana, o bien los que no tienen pasas.
Lo pinchamos un poco, 4 o cinco pinchazos, uniformemente, por toda la superficie para que pueda salir el vapor  y no se formen burbujas.

Tras precalentar el horno a 200º, con las resistencias superior e inferior activas, se introduce la bandeja del horno, con su papel de horno y el empanadico a una altura de un tercio del suelo del horno y se baja la temperatura del termostato del horno a 180º.

A eso de los 40 minutos, se va observando el color de la superficie del empanadico para que no se queme, pero debe tener tonos marrones muy oscuros en algunos puntos. Es mejor pasarse un poco que quedarse corto, para que no se quede cruda la calabaza.

Cuando se vea que se ha acabado de dorar, se saca del horno y se deja reposar hasta que se enfría.

Recién hechos están un poco tiesos, por lo que suelen estar más buenos el segundo y tercer día. Si se les pone celofán, para guardarlos, no dejar pasar muchos días para que no críen moho.

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