Tendinosis de hombro

La tendinosis de hombro es una lesión articular que implica la degeneración del tejido del tendón. El grado de tendinosis implica un grado de dolencia crónico respecto al considerado en la tendinitis (fase aguda).

La tendinitis se puede definir como la inflamación de un tendón, en la que se producen microrroturas y áreas de necrosis.

En el complejo articular del hombro son cinco los músculos que principalmente se pueden ver afectados por esta patología, los que constituyen el denominado manguito de los rotadores (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular) y la porción larga del bíceps braquial.

Causas
Las causas que predisponen a una tendinitis del hombro están determinadas por varios factores:

  • La edad: se producen con mayor frecuencia a partir de los 40 años.
  • Un factor mecánico: debido a posiciones mantenidas de elevación del brazo (movimiento muy frecuente en ciertas actividades laborales y deportes de lanzamiento), que implican un incremento de las fuerzas de rozamiento en el tendón y, por tanto, un sobreuso, que va a generar microtraumatismos de la estructura tendinosa
  • Un factor vascular: afecta principalmente a los músculos supraespinoso e infraespinoso; dichos músculos poseen una zona de escasa irrigación en su tendón, constituyendo un lugar propicio para la aparición de procesos degenerativos.

Grados de las Tendinosis

  • Grado I: Dolor después de actividad física pero no limita a la persona para practicar tareas.
  • Grado II: Dolor al inicio de la actividad, luego al calentar, el dolor desaparece, tampoco impide la función.
  • Grado III: Dolor permanente. Afecta la realización de la actividad. La persona puede verse obligada a suspender la actividad.
  • Grado IV: Hay ruptura del tendón.

Síntomas

Todas las tendinitis de los músculos citados poseen síntomas comunes a todas ellas:

  • Dolor de tipo inflamatorio: se caracteriza por que se mantiene durante el reposo y aumenta por la noche.
  • Dolor a la presión ejercida sobre el tendón.
  • Dolor en la realización de movimientos activos del hombro (cuando el paciente mueve por sí solo el brazo).
  • Dolor al efectuar estiramientos del tendón.

Los síntomas específicos de las tendinitis de los tendones del manguito de los rotadores son:

  • Si corresponde a una tendinitis del supraespinoso: el dolor se concentra en la región deltoidea (parte lateral del hombro), resulta sensible la presión sobre el tendón (situado en la parte superoexterna del hombro), aparece dolor al movimiento de separación del brazo y existe un arco doloroso entre los 60 y 120 grados de separación.
  • Si se sitúa sobre el tendón del infraespinoso: el dolor se localiza en la cara anteroexterna del hombro, existe especial sensibilidad a la presión sobre el tendón (situado en la parte posterior del hombro) y al estiramiento del mismo y aparece dolor en los movimientos activos de separación y rotación externa del brazo.
  • Si se localiza sobre el tendón de la porción larga del bíceps braquial: las molestias se sitúan en la cara anterior del hombro y del brazo, se produce dolor en la cara anterior del hombro al estiramiento del tendón y en los movimientos resistidos de flexión de hombro y codo.

Fisioterapia

Los objetivos generales del tratamiento fisioterapéutico son:

  • Aliviar el dolor.
  • Reducir o eliminar la inflamación.
  • Mantener o recuperar la movilidad articular.
  • Reforzar los músculos debilitados.
  • Obtener la funcionalidad del hombro para las actividades laborales y/o deportivas.

El tratamiento fisioterapéutico debe adaptarse a cada una de las tres fases evolutivas del proceso:

  • Fase aguda: los síntomas predominantes son el dolor y la inflamación, siendo la reducción de los mismos el objetivo principal de esta fase. Es preceptivo el reposo articular y la aplicación de frío durante 20 minutos cada cuatro horas, especialmente antes de acudir a las sesiones de Fisioterapia. Durante las mismas puede aplicarse ultrasonidos (para disminuir la inflamación) y corrientes analgésicas. Por lo general, el paciente sobrecarga los músculos cervicales, siendo necesario su tratamiento.
  • Fase subaguda: el dolor y la inflamación se han reducido, persistiendo molestias de tipo mecánico, especialmente en los movimientos que somete a estiramiento al tendón. Las sesiones de Fisioterapia constan de: aplicación de ultrasonido, masaje de la musculatura del hombro, fricciones sobre el tendón implicado (masaje transverso profundo) y movilizaciones pasivas, activas, resistidas y libres de todas las articulaciones que forman parte del hombro. Para reducir la intensidad de las molestias causadas durante el tratamiento, se debe finalizar la sesión con la aplicación de corrientes analgésicas y frío.
  • Fase de recuperación: el dolor y la inflamación han desaparecido completamente. Los objetivos de esta fase son recuperar la movilidad perdida y combatir la atrofia muscular. Las sesiones de Fisioterapia se centran principalmente en la aplicación de calor (microonda o onda corta), ejercicios de estiramiento del tendón afectado, movilizaciones pasivas para recuperar los últimos grados de movilidad y técnicas de reforzamiento muscular.